Pocas cosas hay tan bellas como una puesta de sol...
Vestido: Mango-Bolso: Valentino-Zapatos: MARIPAZ- Chaqueta: vintage
Para esa tarde escogí este vestido de Mango, con volantes, es de gasa
y a pesar de llevar tantas capas no da mucho volumen, lo que me
sorprendió bastante, además muy cómodo de llevar. Las fotos están
hechas desde un mirador junto a una ermita, un sitio precioso donde las
vistas son una maravilla, el único incoveniente que hacía mucho viento y
un poco de frío. Pero merecía la pena deleitarse contemplando este atardecer.
Un día que se va y otro que llega...
¡Feliz miércoles!